Educación nutricional: ¿Por qué es tan importante?



¿Sabes a qué nos referimos cuándo hablamos de educación nutricional? Si tienes pensado estudiar la carrera de Nutrición y Dietética, a continuación, te mostramos la importancia de la educación nutricional en la vida de todas las personas.

Hoy por hoy, alimentarse parece a simple vista fácil porque es algo que hacemos a diario y, además, varias veces al día. Sin embargo, alimentarse bien no es tan sencillo como parece debido a muchos factores que influyen en nuestra alimentación, ya sea por la disponibilidad de alimentos, la economía, la cultura y tradiciones de cada lugar, la desinformación sobre los alimentos, el tiempo disponible para cocinar, entre otros. Son muchas las razones por las cuales, incluso, cada vez observamos un mayor índice de enfermedades relacionadas con la alimentación. Por ello, es necesario que los profesionales de la salud e instituciones tomen cartas en el asunto para frenar esta situación y mejorar la salud y la calidad de vida de la población, pero también es importante que toda persona adquiera los conocimientos básicos sobre alimentación y nutrición entendiendo que es un factor determinante para la buena salud.

¿Cuál es la importancia de la educación nutricional en nuestras vidas?

Como lo mencionamos anteriormente, existe una relación directa entre nuestra alimentación y nuestro estado de salud, pues una correcta ingesta de alimentos es la clave para estar sanos y libre de enfermedades. Para ello, la educación es la herramienta más fuerte que tenemos, debido a que, mediante ella, es posible construir o consolidar una nueva relación positiva hacia la comida. Vale mencionar, que su importancia va más allá del concepto estético de tener un cuerpo bonito, pues cuando se tienen buenos hábitos alimenticios, la vida de una persona es totalmente diferente, estar consciente del consumo de ciertos macronutrientes es el secreto para vivir sanos por muchos años.

Sabemos, también, que la sana alimentación supone un reto para quienes decidan llevar una vida saludable, puesto que se requiere de mucha fuerza de voluntad, disciplina y automotivación. Pero sin duda, los resultados son más que satisfactorios, ya que difícilmente llegan a contraer enfermedades graves, porque mantienen en equilibrio la ingesta correcta de alimentos, realizando el consumo de los tres macronutrientes: proteínas, grasas y carbohidratos complejos y no refinados.

Por todo esto, es necesario invertir más y mejor en educación nutricional para promocionar los hábitos saludables a la sociedad porque a pesar de que se hacen esfuerzos para ello muchas veces no son suficientes. Un claro ejemplo de ello es la educación nutricional que se imparte en las escuelas, aunque forma parte de la enseñanza, se hace de una forma muy superficial e insuficiente para poder transmitir e instaurar en los pequeños/as los buenos hábitos saludables de alimentación.

Educación nutricional para los más jóvenes

Especialistas confirman que incentivar buenos hábitos alimentarios desde pequeños, ayuda a crear patrones sostenibles de nutrición. La eficacia de las intervenciones de educación nutricional en ellos es muy alta y tiene muy buena acogida, es importante que disfruten y se divierten aprendiendo sobre alimentación y mucho mejor si es en contacto con la naturaleza.

Somos conscientes que la tarea de enseñar hábitos de alimentación no es sencilla, esta requiere de la participación de todo el entorno familiar, para que el niño se sienta motivado. Hay que educar sobre la elección de los mejores alimentos y disfrutar la ingesta de éstos, para que el pequeño sienta empatía por la sana nutrición. Es aquí cuando mejor aplica “enseñemos con el ejemplo”.

Consecuencias de no tener buenos hábitos alimentarios

Además de las diversas dificultades y patologías asociadas a la alimentación como la desnutrición, la obesidad y el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos alimentarios, etc., en los últimos años, el concepto de comida emocional ha cobrado mucha importancia. Pero ¿a qué nos referimos? Cada vez más, se evidencia el escenario de comer por aburrimiento, o de acuerdo con el estado de ánimo que se tenga. Por ejemplo, si una persona está triste, se siente solo o molesto, intenta mejorar su estado de ánimo comiendo de forma descontrolada y esto se refleja en un aumento considerable de peso que conlleva a mayor depresión o ansiedad. Sin embargo, las nuevas generaciones están considerando una sana alimentación como su prioridad. De hecho, un porcentaje alto de los llamados Millenials se están interesando más por la importancia de la educación nutricional.

 

¿Qué te pareció lo que aprendiste hoy? Esperamos que este artículo haya aclarado todas tus dudas con respecto a la carrera que elegiste: Nutrición y Dietética.

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